Mujeres indígenas del Ecuador en el arranque del Foro Consentimiento Libre e informado y Autodeterminación.

 

“A los pueblos les interesa el consentimiento. A las empresas les interesa la consulta” sentencia el Dr. Rodrigo Gutiérrez, especialista en investigaciones jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Con palabras fuertes y críticas sobre el mecanismo de consulta a los pueblos indígenas, ha iniciado la reunión de un centenar de voceros y dirigentes indígenas de América Latina así como de integrantes de numerosos organismos civiles, reunidos en el Foro Consentimiento Libre e informado y autodeterminación.

 

La discusión es especializada, ya que todos quienes participan han pasado largos años de lucha en la defensa de sus territorios, en medio de una intensa oleada de inversiones de mineras, inmobiliarias y agro-corporaciones que desembocan en numerosos conflictos a lo largo y ancho de América Latina. Hablan las voces de los pueblos del Perú,  Bolivia, Ecuador, Guatemala y México quienes como una de sus estrategias de defensa, deliberan sobre las condiciones en que se realizan las consultas a sus pueblos, organizadas desde los Estados nacionales, cumpliendo su obligación como lo marcan los tratados internacionales, en especial el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

Una a una de las experiencias y de los especialistas de buena parte del continente, muestran un panorama desolador, en el que los distintos gobiernos, utilizan la consulta más por cumplir el requisito legal que teniendo verdadera voluntad de incluir a los pueblos; escamotean el derecho internacional, disminuyendo la protección de los pueblos; incluso manipulan el procedimiento para favorecer a los inversores en detrimento de los derechos y voluntad indígenas.

 

La discusión es parte de la defensa política y jurídica de los pueblos y sus territorios. Evaluar la conveniencia de las consultas, que generalmente han sido usadas para legitimar el desarrollo de megaproyectos depredadores, y también deliberar distintos puntos de vista sobre los impactos que podría ocasionar la reglamentación y elaboración de los protocolos, es un tema difícil.

 

El Foro, organizado y convocado por varios organismos civiles entre ellos OXFAM,se realiza en el marco mexicano e intentos gubernamentales de normar protocolos de consulta. “Uno de los posibles peligros de la creación de normatividad en el derecho a la consulta es la reducción del espectro de protección a los pueblos y sus territorios al pasar por los congresos donde los pueblos indígenas no están representados” dice en su intervención César Gamboa, integrante de Derechos, Ambiente y Recurso Naturales, especialista de Perú.

 

En México hay todavía más desconfianza, por la situación estructural de la justicia y el Estado que se vive: “Leyes terribles, prácticas de consulta espantosas y dictámenes judiciales innombrables. Esto es hoy México” recuerda Rodrigo Gutiérrez.

 

Y es que en el fondo de la discusión, se encuentra la discusión de un instrumento de defensa jurídico frente al enorme poder del Estado y del mercado mundial. Y en el fondo se discute como dice Ronald Andrés Caracá, capitán de la Autonomía Indígena Charagua Norte de Bolivia, quien en su lengua dice muy claro el problema que está detrás: LA TIERRA NO TIENE DUEÑO.